martes, 27 de febrero de 2007

feliz como mujer (fragmento)

Entonces, sin que se lo pidiéramos, sin que lo esperáramos siquiera, La Sumergida alzaba su copa y brindaba y chupaba ávidamente de su cigarrillo, todo a la vez, todo como si ya no tuviera tiempo o como si se le estuviera acabando el tiempo, mientras se quedaba como nosotras, sentada sosegadamente sobre la orilla de arena del Mar del Norte, resignada ante la enfermedad del agua y sobrevolando el desastre con la Mirada Oblicua de la que ha muerto más de una vez, de la que todavía no acaba de morir o de la que, muriendo, reincide como una verdadera adicta, con ese gesto de pordiosero y de mártir cruel y de princesa degollada.
Cristina Rivera Garza

sábado, 10 de febrero de 2007

.



me viste crecer, me viste correr y yo

te vi reír

viernes, 2 de febrero de 2007

Sonata Claro de luna

Acabo de parar el día por un instante.
Sin embargo, mi mente quiere volar de la mano de la música que suena de fondo:
sólo una luz suave que me provee el día, un cigarrillo a medio consumir y yo. (Yo).
Experimentando una hermosa sensación: sintiendo mi piel estremecerse; viendo mis ojos, como el humo se esfuma hasta ser nada; cómo el frío de un día nublado se siente exquisito.
Palpando el teclado, como si todo lo que tuviera para decir, estaría aquí, en estas teclas, y no me bastaría más.
Mirando alrededor, sólo estoy yo; y la música que me acompaña: inexorablemente:
(esta preciosa melodía). La que permite elevarme hasta lo más alto, y sólo caer cuando termine de sonar en mis oídos.
Y ha terminado, pero hay otra, no más bella que la anterior, pero tan bella como sí misma.
Sin embargo, lo mismo me transmite; lo mismo siente mi cuerpo y por lo mismo palpita mi corazón en estos instantes.
Si todo el universo frenase aquí... ahora, todo sería perfecto.
Nada entristecería mi corazón; nada sacudiría mi mente y ese dolor tan grande, marcharía, así, sin dejar estelas.
Todos serían los mimos por el hecho de ser ellos; revelarían secretos que parecían incontables; sonreirían por el simple hecho de sonreír; aniquilarían sus miedos; abrazarían cosas olvidadas; amarían tan sólo por amar.
He vivido 1022 semanas, 5 días, 11 horas y 16 minutos en este mundo. 7159 días...

¿Importa?
¿Cuantas veces sentimos morir y nacer, (cada uno de nuestros días)?

Si me preguntasen cuánto he vivido, respondería con un silencio.
Si me preguntasen cómo he vivido, respondería con una sonrisa...