martes, 26 de febrero de 2008

No puedo dejar de escuchar a Regina, me enamoré completamente de la voz de esa mujer y me bajé todos los discos, pero, también, pienso y canto I want the sing todo el día, todos los días y en todas partes y no es real: yo no le puedo cantar a ningún amor, porque no tengo un amor (vos no tenes UN amor, Melisa). Y analizo en lo que se convirtió mi voz y lo analizo cada vez que compro dos paquetes de cigarrillos juntos: porque uno ya no alcanza; porque nunca me alcanza nada. Soy una inconformista de mierda y me aburrí, me aburrí de vivir, me aburro, estoy aburrida de la vida.
Mute.
Asqueada de Buenos Aires estoy y resulta grave que ya ni la música ni la ropa puedan llenar este vacío de mierda. Mierda, tengo que esquivar todos los días camino al trabajo; trabajo de mierda, también, ya que estamos, pero que por pelotuda no dejo. Por pelotuda y por carpichosa y por quieta. Se me escapa el tiempo, se va y el hijo de puta corre rapidísimo y yo ya no estoy para eso y anhelo un cuerpo más débil, ¿para no poder alcanzarlo?, no, no es por eso. Paz para mi, loco,
ya no me soporto.

4 comentarios:

RH+ dijo...

Decís que la música y la ropa no llenan un vacío de mierda. ¡¿Por qué esperabas que lo hicieran?!

Y la respuesta a tu pregunta es sí.

Anónimo dijo...

Silencio para leerte, un poco de ruido para persuadirte.
Te leo hace un tiempo, producto de una casualidad como casi todas las cosas que me gustan.

Si acaso es tan facil y puedo ser pretencioso aun...entonces te dejo mi correo.

Sera bueno saber algo de ti.

manuelmega@gmail.com


M.

Introspectivo dijo...

Vacio existencial.... como una sombra nos persigue hasta el final, y cuando creemos estar librados de él, plaf! nuevamente nos vemos revolcados en ese lodo de la nada. Comprendo tu sentir, tu sufrir, tu vacio.

Anónimo dijo...

Los vacíos no se llenan ni se tapan, y menos aún se olvidan, solo se superan.
Con el más fuerte del último debil suspiro, aún así se puede alcanzar, solamente hay que dejar de pensar y aceptar. Sobretodo querer, y erse.